Andando desde Oslo al Carabassi

Traducción del noruego: Dag W.

Fue el año 2.002 en un viaje a Oslo cuando le surgió esa idea un tanto especial, volver a su casa de Gran Alacant andando.

«Trond Klukstad partió de Oslo el día 20 de Enero con tienda y saco de dormir en la mochila y con 600 coronas (70 eu). El día 22 de junio, después de cinco meses de viaje, llegó a Alicante, como una persona nueva.

«Ha sido una experiencia  positiva, interesante y rica a pesar de las pobres condiciones» dice Trond.

El viaje comenzó sin entrenamiento previo y sin mapas como guía, solo el sol. Ese era el horizonte siempre. Exceptuando que en su visita a Oslo se quedó en Lubeck sin billete para seguir y sin dinero. «Fui andando de allí a Oslo y eso de alguna manera me inspiró. Estaba pasando por un periodo difícil, y cuando en Oslo recibí la ayuda que estaba buscando, me llegó a la cabeza el pensamiento de volver a Alicante de pie.»

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Trond se decidió a dejar sus problemas atrás y ponerse en camino. Se compró una tienda económica y un poco de equipamiento para el viaje. «Era una liberación, me dio tiempo de pensar y solucionar unas cuantas cosas, explica.» «Todos habremos sentido la satisfacción después de un día al aire libre, bien sea de un paseo, un día en la montaña, o un día en el mar. ¡Así lo pasé todos los días!»

Ya con solo dos o tres días en la carretera Trond tuvo su primer encuentro con la policía. «¿Paseando?» preguntó el policía en Östfold. «Si» contestó Trond. «¿Vas muy lejos? quería saber el policía. «Si, a España» contestó Trond. Silencio. Entonces le pidieron la documentación con lo cual Trond sacó el carné de conducir. Otra legitimación no tenía a parte de un pasaporte caducado. No podía enseñarles eso.»La atmósfera era un poco bronca al principio pero después de charlar un rato se soltaron un poco.

«En varios sitios le paró la policía, pero nunca le impidieron su marcha hacia tierras más cálidas.»Me pararon en todos los países menos en Dinamarca. Claro, no es lo mas común hoy en día andar» dice Trond con una sonrisa. En Alemania escuché por la radio que hablaron de mí. «El bagaje era cada vez más fácil de llevar.

Comenzó con más de 100 Kg en la mochila, y a parte de tirar algo por el camino encontró un viejo y estropeado carro de periódicos de Aftenposten que reparó y se llevó. Consigo solo llevaba 600 coronas (70 eu) en efectivo, y no tenía tarjetas de crédito o acceso de dinero de alguna forma.

Aunque al principio tuvo unas experiencias crudas con el frío, lo más duro era la interminable lucha para conseguir alimento de manera honesta. «Había gastado todo el dinero antes de llegar a Gotemburgo. Pasé unos días en Helsingborg hasta conseguír 100 coronas (11 eu) para el ferry. «La fuente de ingresos era la devolución de botellas vacías, pero conforme avanzaba hacia el sur del continente se veían menos botellas en el borde de las carreteras, y tenía que cambiar de estrategia. «Pasé bastante tiempo en las ciudades grandes para conocerlos mejor. De ese modo descubrí donde se repartía comida gratis y café barato. «Trond intentaba siempre conseguir provisiones de comida para unos cuantos días, y nunca pasó tanta hambre como para preocuparse.

También logró evitar enfermedades en los 5 meses que duró la caminata. «Estaba mareado un par de veces pero eso me pasó por dormir bajo techo. Lo dejé, la tienda era mejor. Creo que el cambio de 22 bajo cero a 24 sobre cero no era muy afortunado.»

¿Habrías aceptado si te hubieran ofrecido llevarte? «Varios me ofrecieron eso y hasta pagarme el billete de tren. Pero yo quería que fuese duro y aprendí apreciar la vida. Era impensable aceptar otra ayuda que comida gratis o barata» dice Trond.

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Después de caminar por lo que él describe como la parte más hermosa de Europa, el sur de Francia, y cruzar la frontera con España, tuvo una sensación de anti-culminación.»Pensé:»¿pronto se acaba?» Pero cuando llegué a Valencia empezaba alegrarme por llegar al destino. «A la llegada a Alicante apenas reconoció el sitio. Se había construido un montón de casas en los13 meses que estuvo fuera, y sobre las 11’00 de la noche ya había oscurecido bastante. «Me senté en el carro mirando todas las luces. «¿Lo harías otra vez? «Ha sido una experiencia bonita y soy una persona nueva.

Estoy orgulloso de haber alcanzado mi meta, pero el orgullo es para mí, no para alabarme. Los planes para otro viaje largo están allí, pero será más para vivir y ver la naturaleza. Y probablemente será sobre una bicicleta, dice Trond Klukstad.»

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