|
|
|
|
|
BAIX
VINALOPO
|
|
|
|
|
El
litoral del Baix
Vinalopó,
comarca de la provincia
de Alicante formada por
los municipios de Elche,
Santa Pola y
Crevillente, es una
franja de costa
mediterránea de
aproximadamente 30 kmts.
de longuitud
extendiéndose
desde la playa de Agua
Amarga en el norte,
hasta la desembocadura
del rio Segura en el
sur.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|

|
ARTICULOS/
EL
RIO VINALOPO
|
.Articulo:
David Garrido
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Sin
proponérselo, protagonista
de la contienda política
que amenaza con fracturar -si la
cordura no se impone- nuevamente
a la sociedad valenciana, el
Vinalopó es un río
de agua salobre que casi no lo
es, por su casi permanente
estiaje, aunque desde antiguo ha
dado vida a un fértil
valle. Quizá el
Vinalopó fuese el Alebus
-como creyó Adolf Schulten
(el arqueólogo descubridor
de Numancia)- que cita el autor
clásico Rufo Festo Avieno
(s. IV) en su «Ora
maritima», o sea «Los
contornos marítimos»:
«Desde aquí, las
arenas del litoral se extienden
nuevamente, y tres islas
ciñen la costa
ampliamente. Aquí estuvo,
en otros tiempos, los
límites de los
tartéssicos. Aquí
estuvo la ciudad de Herna.La
nación de los gimnetas
estuvo asentada en estos parajes.
Ahora, abandonado y sin
habitantes desde hace tiempo, el
río Alebus corre sonoro
sólo para
él».
|
|
|
|
|
Avieno describe
en este fragmento la costa valenciana
desde la desembocadura del río
Segura hasta las tierras de la Marina
Alta, pero este autor escribe en verso
latino sobre un periplo griego del siglo
VI a.C. No extrañe, pues, que no
cite la ciudad de Ilici ni otras
importantes cercanas al litoral. El Alebus
fluiría tranquilo en aquellos
tiempos, los acuíferos de su vega
permanecían intactos y la albufera
de su desembocadura era lugar
inhóspito, anegado por aguas
estancadas que escondían
enfermedades contra las cuales los hombres
de aquella época poco podían
hacer.La Serra de Mariola, aunque hay
quien cree que nace en la antaño
valenciana Caudete, da vida a un
río que atraviesa
perpendicularmente las montañas
prebéticas y subbéticas
valencianas. Según la
descripción -la primera que se
conoce- del geógrafo Antoni Josep
Cavanilles («Observacions sobre la
historia natural, geografía,
agricultura, población y frutos del
Reino de Valencia», 1797), el
río -aunque lo llama
«Vinalapó»- nace «en
el rincón de Bodi o foya de Bobalar
a una hora al poniente de Moncabrer, y
sigue pobre por barrancos hasta las
inmediaciones de la torrecilla de su
nombre: allí se aumenta con
multitud de fuentes, muchas de ellas
copiosas; mueve un molino de papel, otro
de harina, y riega varias huertas.
Engrosado así llega a la presa y se
parte en dos porciones, una para regar lo
perteneciente a Bañeres y
Bocayrent, y otra para Benijama y Biar:
ambos canales pasan por la parte
occidental de Bañeres, y
después toma cada uno su
dirección: conserva el nombre de
río el que la tiene hacia poniente,
y después de recibir las aguas del
barranco que baxa de Ull de Canals, y las
inútiles al collado, entra en el
valle de Biar, y continúa hasta la
punta oriental de los cerros de San
Bartolomé: quítanle
allí sus aguas, que introducidas en
un ancho canal sirven para regar las
huertas de Benijama, situadas al norte de
dichos cerros; pero él tiene su
cauce en las raíces meridionales de
éstos, al fin de los quales recobra
las aguas inútiles a Biar y
Benijama, y continúa por Villena,
Saix y demás pueblos ya
citados».
|
|
Vinalopó y
Vinalapó, las dos formas se
alternan para nombrar un curso fluvial,
que si llega a Elche con ese nombre es
gracias a Cavanilles, pues nuestros
antepasados siempre vieron allí una
rambla que sólo mostraba los
dientes cuando las lluvias torrenciales
azotaban la comarca; y la Rambla fue,
así, hasta tiempos muy recientes.
Los autores árabes no le dan nombre
y sólo al-Idrîs (ca.
1100-1165) habla de un río salobre,
de aguas no aptas para el consumo humano,
que alimenta un canal que atraviesa Elche.
Por su parte Ibn Saîd
al-Magribî (1214-1274) dice -citando
a Ibn Yasaa- que sobre la campiña
ilicitana existía un almarjal
salobre. Y es que los problemas de
abastecimiento de agua para consumo y
riego no es cosa de los tiempos que
corren, aunque ahora priman los adosados,
bungalows y las plantaciones de cespitosas
para uso y disfrute de gentes de carnes
lechosas y acentos germánicos.
Hasta 1789, gracias a la
intervención del obispo Josep
Tormo, que merecidamente apadrina una
calle en nuestra ciudad, no se
solucionó el abastecimiento de agua
potable en Elche. Así que las
sequías, por aquí, no
sorprenden a nadie, que nuestro
Vinalopó es lo que es por mucho que
algunos se rasguen las vestiduras viendo
otra cosa.
|
|
Si antes hemos
mencionado el Alebus, también en la
«Ora maritima» aparece el
Sicanus, que para el cronista barroco
Cristòfol Sanç (1621) es el
«río que pasa por junto las
paredes de Elche, tan grande y espacioso,
que viene casi veinte leguas de hacia
tramontana al mediodía, llamado en
común Rambla». Pero apunta,
«que aunque es verdad, tiene este
nombre, no por eso ha perdido el de
río, pues en este día un
molino que está puesto en él
y su caudal en el término de Aspe,
poseído por esta villa de Elche, a
quien valía en tiempo de los
moriscos, cada un año de
arrendamiento 300 ducados y aún
más, es llamado el Molino del
Río». Hoy no hablaremos del
molino de Aspe, que muchos quebraderos de
cabeza dio al no estar en término
ilicitano, aunque ya le dedicaremos un
merecido artículo a ese episodio de
nuestra historia.
|
|
Lo importante del
testimonio de Sanç es que desconoce
de qué río se trata, aunque
apunta que se extiende veinte leguas hacia
el interior, así lo relaciona con
el curso principal que fluye por el valle
del Vinalopó. Vinalopó es,
pues, un nombre erudito que hizo fortuna,
aunque en tierras de Banyeres había
sido un topónimo bien vivo. Se
trata de un nombre arábigo muy
transformado por la lengua romance que,
según Joan Coromines, deriva
d´un «Ibn al-labbûn»,
que traducido, literalmente,
querría decir «el hijo del
mercader de leche». Parece que la
solución, aunque sorprenda, es
bastante correcta, pues
«-lapó», perfectamente
podría venir del étimo
«al-labbûn» (con
conversión de bb en p, documentada
en otros casos y caída de la n
final por influencia del catalán).
Otra cosa es, sin embargo, el
«Vin-», derivación
más propia de los dialectos
árabes de la Marca Superior
-tierras alrededor del Ebro y norte
valenciano- (Vinromà,
Vinaròs, Vinaixa), a partir de
«Bin», que no del dialecto
árabe valenciano meridional que
hace «Ben» (los Beni- y
Bene-).
|
|
Esto daría
lugar a muchas hipótesis, pues J.
Coromines documenta Vinalopó y
Vinalapó en tierras de Bocairent y
Banyeres. Pero ello supera la mera
divulgación para sumergirnos en los
procelosos océanos de la
erudición, por lo que me
disculparán si lo dejo aquí,
pues no aspiro a desentrañar el
misterio hoy. El Vinalopó, un
río que ya de por si necesitaba de
nuestra atención, que bautiza
nuestra comarca y dibuja el
carácter de la geografía
ilicitana. En Elche, por fin, ve el mar,
en uno de los humedales más
importantes del País Valenciano -el
Fondo- y cuyo porvenir depende de la
explotación de los acuíferos
que lo alimentan, pero también del
freno a la expoliación de los
recursos por la fiebre urbanizadora que
flagela nuestros pagos. El río
necesita agua, claro que sí, pero
también respeto, que al menor
descuido te construyen un bloque de
apartamentos sobre la Torre de Tamarit.
|
|
|
|
Articulo:
David Garrido
--
|
|
|
|
|
|